LA CORRALIZA: GRAVEL POR LAS COMARCAS MINERAS DE TERUEL

Dani nos trae este desafío gravel. Inspirado por rutas icónicas como Montañas Vacías, La Corraliza es una propuesta de cicloturismo que invita a descubrir las comarcas turolenses de Cuencas Mineras y Andorra – Sierra de Arcos. Más que un simple recorrido, es un homenaje y una «declaración de amor» a estas tierras. El nombre «La Corraliza» evoca los antiguos corrales y bancales, símbolos de un pasado agroganadero que se resiste a desaparecer.

Recorrer esta zona es como viajar hacia atrás en el tiempo, a través de una geología fascinante y restos de estilos de vida que en su mayoría han desaparecido. Sin embargo, la ruta también te invita a ser testigo de un territorio en el presente que enfrenta amenazas como la despoblación, el extractivismo industrial y la pérdida de identidad cultural.

¿CÓMO ES EL RECORRIDO?

La ruta serpentea principalmente por caminos agrícolas, pistas forestales y carreteras secundarias muy tranquilas. Aunque no se considera especialmente dura en comparación con otras rutas de ciclismo todoterreno, la dificultad principal reside en el estado de las pistas, que pueden presentar roderas o acumulación de piedras tras lluvias intensas.

BICICLETA RECOMENDADA

La elección ideal depende de tu experiencia. Si buscas comodidad, la BTT es la mejor opción. Si optas por gravel, se recomienda un ancho de cubierta mínimo de 40 a 42 mm y con dibujo.

ASCENSOS NOTABLES

Aunque no hay grandes puertos al estilo de los que encontramos en los Pirineos, el recorrido se adentra en la parte más montañosa a partir de Montalbán. El punto más alto es el Cabezo de la Trinidad (1547 m), coronado poco después de Palomar de Arroyos. La subida más dura es, sin duda, la pista que va desde Montoro de Mezquita hasta el alto de San Cristóbal (560 m+ en 8.8 km).

El itinerario toca puntos como Alcaine, desciende al río Seco, pasa por Segura de Baños, corona el Puerto de Rudilla, llega a Muniesa y luego desciende a Ariño, bordeando una gigantesca mina a cielo abierto antes de llegar a Andorra. Desde Andorra, atraviesa parajes como la Sima de San Pedro y el convento del Olivar, para encarar la subida a la sierra de Sant Just en Montalbán. Tras pasar por Ejulve, se enlaza con la Ruta del Silencio, subiendo al cerro del Raspador y culminando en Aliaga antes de regresar a Utrillas.

UN PAISAJE DE CONTRASTE

El protagonismo de La Corraliza son los paisajes del norte de Teruel: barrancos, solanas, lomas y cabezos. Encontrarás una alternancia de cultivos tradicionales (cereal, olivar, vid y almendros) con bosques típicamente mediterráneos de pinares negros y royos, matorrales y carrascales.

La geología es uno de los elementos más interesantes. Las montañas de estas comarcas son realmente viejas, algo confirmado por la abundancia de fósiles y estratos geológicos. La ruta sigue el curso de los ríos principales, como el Martín y el Guadalope.

Es importante notar que este paisaje es también un registro de la historia económica reciente: los testimonios de la minería del carbón han sido reemplazados por nuevas cicatrices en forma de minería de áridos a cielo abierto, macrogranjas o grandes polígonos de renovables.

¿CUÁNDO ES EL MEJOR MOMENTO PARA IR?

Debido a que la altitud media de la ruta ronda los 1000 metros y el clima tiene toques continentales, se recomienda evitar la canícula (mediados de julio a mediados de agosto). Las mejores épocas para pedalear La Corraliza son entre marzo y mediados de junio y entre mediados de agosto y mediados de octubre.

Es esencial ir siempre preparado, vistiendo por capas, ya que las tormentas de granizo o los extremos meteorológicos pueden sorprenderte incluso fuera del invierno.

¿DÓNDE ALOJARSE Y COMER?

La ruta está diseñada para ofrecer servicios en cada final de etapa. Si planeas hacerla en las siete etapas sugeridas, todas terminan en poblaciones que disponen de al menos albergue, hostal u hotel. En la sección de servicios, puedes encontrar un listado de opciones de alojamiento y hostelería.

En pueblos pequeños, los bares y teleclubs pueden no abrir todos los días, por lo que es recomendable llamar con antelación para avisar si planeas comer o beber allí.

Si prefieres la autonomía, tienes la opción de acampar o vivaquear itinerante, ya que la ruta no atraviesa espacios protegidos o parques naturales. Sin embargo, se advierte no utilizar los corrales o refugios de pastores abandonados como refugio, debido al riesgo real de derrumbe. Además, en todas las poblaciones encontrarás al menos una fuente para rellenar tus bidones de agua.

TESOROS EN EL CAMINO

La Corraliza es una ruta rica en patrimonio, geología y cultura:

1. Patrimonio Geológico y Paleontológico: Visita el Parque Geológico de Aliaga. No te pierdas la espectacular Sima de San Pedro entre Ariño y Oliete, una dolina de más de 80 metros de diámetro con un lago en su fondo. También puedes ver yacimientos de huellas de dinosaurio en Obón y Ariño, y el centro de Dinópolis, Valcaria, en Ariño.

2. Cultura Minera: Descubre el legado industrial en el Parque Temático, el tren y el Museo Minero de Utrillas y Escucha, el Museo Minero de Andorra, y el Centro de Interpretación de la Minería en Aliaga.

3. Arte y Arquitectura: La Torre mudéjar de Muniesa (Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO) es un punto visual clave. Puedes ver torres medievales en Alcaine, y ruinas históricas como el castillo de Segura. No olvides los conjuntos de arte rupestre levantino en Obón y las pinturas rupestres en Alcaine y Oliete.

4. Paisajes Singulares: La ruta ofrece vistas impresionantes de los Órganos de Montoro (agujas calcáreas) y los estrechos de la Boca del Infierno que sigue el río Guadalope en su camino a Montoro de Mezquita. Cruza el espectacular puente de piedra del Vado del siglo XVI sobre el río Guadalope.

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