La Vía Verde del Plazaola es para mí de las más chulas de España. He estado dos veces, en familia y en plan camper y creo que te puedo aconsejar bien.
Bosques húmedos, túneles interminables, pequeños pueblos y una atmósfera muy atlántica convierten la experiencia en algo bastante especial. Al menos para los que venimos del sur.
Esta antigua línea ferroviaria que unía Navarra y Gipuzkoa se ha convertido en una de las rutas más agradables del norte de España para hacer en bicicleta gravel, o MTB. No puedo decir que se puede hacer con cualquier bici porque nosotros encontramos trozos con el firme roto.

No es una ruta técnica ni extrema. Precisamente ahí está parte de su encanto. Aunque buena parte de la Vía Verde del Plazaola tiene un suave pero constante desnivel que pide hacerla en descenso.
COMO ES LA VÍA VERDE DEL PLAZAOLA
Esta ruta une Guipuzcoa con el norte de Navarra. La Vía Verde del Plazaola discurre entre Pamplona y Andoain siguiendo el trazado del antiguo ferrocarril Plazaola. Tiene varios tramos diferentes.
El primero entre Pamplona y Sarasa recorre campos agrícolas, y no es muy atractivo.
A partir de ese pueblo comienza lo chulo y en ligera subida llegarás a Lekunberri.
Entre Lekunberri y Leitza es el tramo más sencillo, más bonito, y se puede hacer con cualquier bici.
Ya en Leitza vamos en bajada importante hasta Andoain, de allí es muy fácil llegar a San Sebastian.

Durante muchos kilómetros, entre Lekunberri y Andoain, la ruta atraviesa valles húmedos, bosques y antiguas infraestructuras ferroviarias que todavía conservan mucho encanto.
El recorrido más chulo (Lekunberri-Andoain) ronda los 50 kilómetros, y si nos vamos hasta Pamplona, ronda los 77 km totales. Esta ruta se puede combinar con otras, y nosotros por ejemplo hicimos esta propuesta circular llamada Ederbidea en 2020.
CUÁNDO HACER LA VÍA VERDE DEL PLAZAOLA
Esta es una zona fría y lluviosa, por eso veo un buen plan para verano, o quizás finales de primavera. Puede que los colores del otoño la vuelvan preciosa, pero debes acertar mucho con la meteorología.
En todo caso te recomiendo que no te confíes, y ves preparado para lluvia. Desde algo fino, a un chaparrón torrencial. Eso significa que lleves ropa para no mojarte, guardabarros para no ponerte perdido, y bolsas para proteger tu equipo.
CÓMO LLEGAR A LA VÍA VERDE DEL PLAZAOLA
La opción más cómoda suele ser el coche, aún así hay opciones de autobús. Las puedes investigar aquí.
Empezar en Lekunberri es muy recomendable, un pueblo donde hay zonas para aparcar y bastante ambiente ciclista. La antigua estación tiene un centro de información, y una cafetería muy recomendable. Y enfrente está el camping, donde nos quedamos, y solo podemos recomendar.

Desde allí puedes ir hasta Leitza, y volver. Verás el tramo más chulo, y los túneles más importantes. Y con poquito desnivel. El ir y volver entre Leitza y Lekunberri es lo más chulo y fácil.
Los más ruteros, pueden ir desde Leitza, hasta Andoain, en constante descenso. Cruzas bosques y vas al lado del río Leitzaran, que da nombre al valle. Es una zona muy auténtica, aunque muy rota y con baches importantes. Tenias que frenar todo el rato
QUÉ VER EN LA VÍA VERDE DEL PLAZAOLA
El entorno es increíble. Verde, montañoso y con un aire de misterio. Parece que detrás de cualquier árbol te va a salir una bruja. Aun así hay mas cosas.
LOS TÚNELES DEL PLAZAOLA
Probablemente son el elemento más característico de la ruta. No hay muchos, pero hay uno alucinante. El túnel de Uitzi. Con sus 2.700 metros de largo es una experiencia casi mística. El interior está iluminado, y cuidado. Pero la humedad y los charcos son inevitables. Si llevas gafas se te empañan. Y es una prueba mental porque parece que nunca acaba.

Las luces no son imprescindibles pero recomendables. Especialmente en días oscuros. Lo que si que es muy necesario es que tu bici lleve guardabarros para no acabar lleno de barro o mojados.
El tunel de Leitza también suele estar iluminado en sus 600 metros de largo.
LOS BOSQUES ATLÁNTICOS
Gran parte del encanto del Plazaola está en el paisaje, especialmente si no eres del norte. Los bosques de hayas y robles dan sombra y una sensación brutal de naturaleza. Y los helechos dan un aire de misterio. Y las veces que vemos correr el agua por el rio Leitzaran es pura emoción para la gente que venimos del secano.
PUEBLOS CON ENCANTO
La vía verde atraviesa varias localidades pequeñas con bastante personalidad, y muy características de la cultura vasca.
Lekunberri es el pueblo más grande, y con muchos servicios. Tiene casi de todo, y la zona de la antigua estación tiene mucho encanto. Y un paseo permite ver las típicas casas vascas, de piedra y tejado a dos aguas.
Leitza es un pueblo, pequeño pero muy auténtico. Fue escenario de la famosa película ocho apellidos vascos. Y plaza mayor es de las más chulas de España. El pueblo está un poco apartado de la vía verde pero vale la pena salir. Yo creo que es imperdonable hacer esta vía verde y no visitar Leitza.
Por cierto en la estación de Leitza, aunque no hay nada es muy buen lugar para dormir con furgo. Tienes tranquilidad y una fuente de agua.
Andoain marca el fina de la vía y del descenso desde Leitza. Es un pueblo más industrial, y no hay mucho que ver. En nuestro caso pasamos de largo pero nos gustó ver la orilla del Oria. Otra cosa que nos gustó fue lo fácil que fue llegar en bici hasta San Sebastían. No voy a descubrir a nadie esta famosa capital.
EL ANTIGUO FERROCARRIL DEL PLAZAOLA
La ruta sigue el trazado del antiguo tren Plazaola, inaugurado a comienzos del siglo XX. Este ferrocarril llegó a conectar Pamplona con San Sebastián y tuvo bastante importancia para el transporte de viajeros y mercancías.
Con el paso del tiempo la línea fue perdiendo utilidad hasta desaparecer, aunque gran parte del recorrido se recuperó posteriormente como vía verde. Ese pasado ferroviario todavía se nota muchísimo durante la ruta: túneles, puentes y antiguos tramos ferroviarios siguen formando parte del paisaje.
QUE BICI LLEVAR
El tramo entre Leitza y Lekunberri se puede hacer con cualquier bici, yo incluso lo hice con una plegable. El resto del recorrido, lo mínimo es una bicicleta gravel o MTB. Y lo puedes hacer con alforjas. Nosotros lo hicimos.
Como ya he dicho guardabarros y luces son muy recomendables. Y equipo para vestirse en caso de lluvia.
¿MERECE LA PENA LA VÍA VERDE DEL PLAZAOLA?
Muchísimo. Especialmente si te gustan las rutas tranquilas, los bosques húmedos y el cicloturismo sin prisas.
La Vía Verde del Plazaola no busca impresionar con grandes puertos ni paisajes épicos. Su encanto está en el ambiente: túneles interminables, estaciones abandonadas, montañas verdes y la sensación constante de viajar lentamente por el norte.
Para nosotros fue una ruta muy especial y una de esas experiencias que apetece repetir con calma.



